28 diciembre, 2017

Yuri Bashmet: Review

By planetaviola 0 453 Views

El pasado 22 de noviembre de 2017 tuvimos la presencia en Valencia del violista ruso Yuri Bashmet, de quién ya os hablaba en un anterior post, y la verdad que no dejó indiferente a nadie.

 

Tuve el placer de poder asistir al concierto y disfrutar del gran solista y de la orquesta. Actuó como viola solista y al mismo tiempo dirigió la Orquesta de Cámara “Los Solistas de Moscú”.

 

 

Entre el repertorio que se interpretó, Yuri Bashmet tocó como solista la Romanza para viola y orquesta en fa menor Op. 85 de Max Bruch en la primera parte y en la segunda el Nocturno para viola y orquesta en re menor de P.I.Tchaikovski.

Por algún motivo, que desconozco y prefiero no realizar ningún tipo de elucubraciones, Bashmet tocó sentado en las piezas como solista (exceptuando el bis que nos regaló al finalizar la segunda parte). Desde mi humilde opinión, esta mayor integración en la orquesta, al estar sentado, en cierta manera afectó a la proyección del sonido. En los forte orquestales y mientras la viola también participaba, no olvidemos como solista, su sonido se quedaba un poco empobrecido, por debajo de la orquesta, en un plano que no debería corresponderle. Hubo momentos de tener que forzar la agudeza de mis oídos para poder escuchar la viola. Cabe decir, que aunque la sala Iturbi del Palau de la Música de Valencia (donde fue el concierto) es una sala grande pero yo estaba sentado en la fila 10 del patio central de butacas. Compañeros y amigos que estuvieron sentados en lugares más alejados del escenario tuvieron la misma percepción que yo.

 

 

A pesar de esta sensación, personalmente, la interpretación de Yuri Bashmet fue una interpretación made by Bashmet. Sin verle tocar, cerrando los ojos, podías sentir ese feeling, esa sensibilidad tan característica del intérprete, su sonido particular que lo hace fácilmente reconocible e inimitable. Solo por esta sensación de subidón que sentí al escucharle, al verle en directo, siendo uno de mis “ídolos de juventud” (desde siempre), he de decir que mereció la pena y para mi quedó completamente en segundo plano la anécdota de que su sonido no brillara por la potencia.

 

 

Desde siempre, el look de Bashmet me ha parecido muy “rock”, con su pelo largo y sus propias facciones. Viendo algunas de sus portadas de CD’s siempre he tenido esa sensación. Verle salir al escenario con su particular look y estilo hizo que me viniera una frase a mi mente: “los viejos rockeros nunca mueren”.

 

 

Una ocasión única para escucharle y esperemos que no sea la última.

Un saludo,

Carlos 😉

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