Puesta a punto

By on 13 septiembre, 2014 0 109 Views
     Una vez casi finalizado el verano, pero no el calor, ya estamos a la vuelta a las clases del conservatorio y también volvemos a Planeta Viola. El próximo lunes empezamos las clases en la Comunitat Valenciana en cuanto a enseñanzas musicales se refiere y qué mejor manera de hacerlo que tener nuestro equipo de trabajo a punto.

     Hoy quiero explicaros cómo limpiar nuestra viola y nuestro arco, ya que como nosotros mismos hacemos todos los días en nuestro aseo e higiene personal, nuestro instrumento musical requiere también una serie de cuidados para una conservación perfecta.


         Lo primero, siempre que terminemos de tocar, tenemos que limpiar los restos de resina tanto de las cuerdas, de la propia viola como del arco. Para la viola, usaremos un trozo de trapo de algodón (puede servir una camiseta viaja, que no suelte pelusilla). Primero quitaremos los restos de resina de las cuerdas para que así luego no vuelva a caer sobre la tapa. Luego, frotaremos  en círculos sobre la madera de la tapa, con cuidado, quitando los restos de resina.  Para el sudor de la barbada y batedor, podemos usar otro trapo (limpio de los restos de resina) y ya tendríamos lista la viola.

         Ahora pasaríamos al arco. Haremos exactamente lo mismo con la vara, limpiaremos con cuidado de restos de resina y luego, en la zona del talón, el agarre del arco, lo secaremos de posibles restos  de sudor.

     Como bien sabéis, la viola tiene dos f que son por donde sale el sonido que se produce en el interior del instrumento. Pues bien, estos agujeros, no sólo facilitan la salida del sonido, sino que también permiten la entrada de polvo y suciedad que se va acumulando en su interior y que de vez en cuando (podemos hacerlo por ejemplo una vez al año) se debe de limpiar. La pregunta es: ¿cómo se limpia el interior de la viola? No, no hay que abrirla. En principio, es mucho más sencillo que todo lo que parece. Tenemos que coger un puñado de arroz, como el que usamos para hacer la paella (pero crudo, claro está J) e introducirlo en el interior de la viola a través de una de las f. Después, tenemos que mover el arroz en el interior de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda de manera que se mueva por todos los rincones del interior. De esta manera, el arroz arrastrará todas las partículas de polvo y las irá juntando haciendo una pequeña bola de polvo. Tras un par de minutos haciendo estos movimientos, con cuidado y sin hacerlos fuertemente, giraremos la viola puente hacia abajo, de manera que a través de las  f vayan saliendo los granos de arroz haciendo nuevos movimientos. Al salir el arroz, las partículas también saldrán. Es posible, que alguna bola de polvo se quede en el interior, pero a través de las  f boca abajo, son fáciles de ver y con la ayuda de unas pinzas de las cejas (con muchísima precaución en no dañar a la madera) se puede sacar la bola de polvo.

         Así que ya tenemos el interior de la viola completamente limpio. Por último, si queremos una limpieza mucho más completa, podemos comprar uno de los múltiples productos que existen para el cuidado del barniz para dar brillo y conservar mejor todavía nuestro instrumento. Siempre podemos pedir consejo a nuestro luthier de qué producto puede sernos de mayor utilidad.

Espero que os haya sido útil esta información y que tengáis un buen inicio de curso.
😉 Carlos

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19 noviembre, 2014 0
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